No podemos aceptar que las personas con VIH no tengan la calidad de vida que se merecen, ni que se resignen a vivir con miedos, dudas o problemáticas que pueden ser manejables.
Realizarse la prueba y obtener un diagnóstico de VIH es un momento crucial en la vida de todas las personas que viven con VIH. Tras el diagnóstico, iniciar el tratamiento es el primer paso para ponerte a ti mismo en el centro.
Si bien los tratamientos contra el VIH aún no representan una cura, sí ofrecen beneficios significativos para la salud. Comenzar la medicación lo antes posible forma parte del proceso de autocuidado y es clave para alcanzar un estado indetectable.
Indetectable significa que hay tan poco virus en la sangre que una prueba de laboratorio no puede medirlo. Según las investigaciones, tomar el tratamiento contra el VIH según lo prescrito y alcanzar y mantener un nivel indetectable previene la propagación del VIH a través de las relaciones sexuales. Esto también se conoce como I=I, o «Indetectable = Intransmisible». Además, el tratamiento contribuye a disminuir el daño que el VIH puede causar en el organismo y favorece una mejor calidad de vida con el paso del tiempo.
Al explorar las alternativas disponibles de tratamiento, es útil hacer preguntas: cómo actúan los medicamentos, qué efectos secundarios podrían presentarse, si personas con perfiles similares al tuyo participaron en los estudios clínicos, qué significa la resistencia a los medicamentos y cómo esta podría influir en futuras decisiones terapéuticas.
Puedes leer la entrevista completa a Javier Carilla en eresVIHda.
La resistencia puede tener un papel determinante en el tratamiento. Hablar con profesionales de salud sobre este tema ayuda a comprender su impacto y la importancia de tomar la medicación tal como se prescribe. El VIH puede desarrollar mutaciones de resistencia. A veces, estas mutaciones ya están presentes al transmitirse el virus; en otros casos, pueden aparecer si el tratamiento no se toma correctamente o por otros factores. Cuando ocurre, ciertos medicamentos pueden perder eficacia.
Cumplir con el tratamiento según las indicaciones disminuye la probabilidad de resistencia. Saltarse dosis puede reducir los niveles del medicamento en el cuerpo, dar espacio a que el virus se replique y aumentar el riesgo de mutación. Tu médico puede ayudarle a elegir una opción de tratamiento. Los tratamientos reducen la carga viral (la cantidad de virus en una muestra de sangre) y te ayudan a alcanzar la indetectabilidad.
- Vivir con VIH no tiene que conllevar sentirse continuamente triste y abatido o sufrir de ansiedad.
- Las personas con VIH no tienen que resignarse a sufrir problemas de sueño.
- Las personas con VIH merecen vivir con la seguridad de que su tratamiento les cubre y les permite disfrutar de una vida plena.
- Las personas con VIH tienen que poder confiar en su profesional sanitario y compartir con ellos cualquier sintomatología o circunstancias que afecten a su salud como, por ejemplo, el consumo de drogas o la práctica de chemsex.
- Las personas con VIH tienen derecho a tener acceso a herramientas e innovaciones que les proporcionen calidad de vida.
Las personas con VIH pueden tener muchos interrogantes, pero el tratamiento no debe ser uno de ellos