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Hablar de salud sexual con una IA, más fácil después de compartir emociones

Un estudio realizado con 1.023 hombres homosexuales en China ha analizado qué lleva a algunas personas a sentirse cómodas hablando con un chatbot de inteligencia artificial sobre cuestiones sensibles relacionadas con su orientación y su salud sexual. Los resultados apuntan a un proceso gradual: compartir primero emociones y preocupaciones generales se asoció con una mayor comodidad para revelar posteriormente información más íntima. Las preocupaciones sobre la privacidad, sin embargo, reducían esta asociación.

OCTUBRE 2026

Hablar sobre orientación sexual, relaciones o salud sexual puede resultar difícil cuando existe miedo al rechazo o a la discriminación. En ese contexto, los chatbots de inteligencia artificial están apareciendo como un nuevo espacio de conversación, pero todavía se sabe poco sobre qué hace que una persona se sienta suficientemente cómoda para compartir con ellos información íntima.

Un estudio publicado en AIDS Care ha abordado esta cuestión entre hombres gais en China. Los investigadores Bilal Mazhar, Bolin Cao, Zhuoheng Yin y Weiming Tang encuestaron a 1.023 participantes para estudiar la relación entre el estigma sexual percibido, el estrés, la expresión de emociones, las preocupaciones por la privacidad y la comodidad a la hora de comunicar información sensible a un chatbot.

Los investigadores partieron de una pregunta concreta: ¿un mayor estigma percibido hace que una persona se sienta más o menos cómoda hablando de cuestiones íntimas con una inteligencia artificial?

Los resultados mostraron que el estigma sexual percibido no se relacionaba directamente con una mayor comodidad para revelar información sensible al chatbot. La relación aparecía a través de un proceso indirecto.

Según el modelo estadístico utilizado por los investigadores, un mayor estigma percibido se relacionaba con mayor estrés; este, a su vez, con una mayor expresión de emociones generales al chatbot; y esa apertura emocional se asociaba finalmente con una mayor comodidad para compartir información más sensible.

La privacidad

Los autores describen este resultado como una vía progresiva de revelación. Antes de abordar directamente cuestiones íntimas relacionadas con la orientación o la salud sexual, algunas personas pueden comenzar hablando de sentimientos o preocupaciones menos sensibles.

Para comprobar los resultados, los investigadores utilizaron dos métodos de análisis diferentes. Además de un modelo de ecuaciones estructurales, aplicaron un análisis comparativo cualitativo de conjuntos difusos para estudiar distintas combinaciones de factores que podían conducir a una elevada comodidad para compartir información sensible.

En esas diferentes combinaciones, la revelación de emociones generales apareció como una condición central asociada con una mayor comodidad para hablar posteriormente de cuestiones íntimas.

El resultado no significa que hablar primero de las emociones vaya a provocar necesariamente que una persona termine revelando información sexual. El estudio identifica relaciones estadísticas entre variables y posibles vías de comportamiento, no una secuencia que tenga que producirse en todos los usuarios.

La confianza en la tecnología tiene también un límite importante.

Los investigadores encontraron que las preocupaciones sobre la privacidad debilitaban la relación entre la expresión emocional general y la comodidad para compartir información sensible. En otras palabras, incluso cuando una persona se había sentido capaz de hablar de sus emociones con el chatbot, la preocupación por lo que pudiera suceder con sus datos podía frenar el paso hacia conversaciones más íntimas.

Este resultado introduce una cuestión relevante cuando se plantea utilizar herramientas de inteligencia artificial en ámbitos relacionados con la salud sexual o el bienestar psicológico. La facilidad para hablar con una máquina no elimina la importancia de saber cómo se recopila, utiliza o protege la información que se comparte.

Contexto

Los investigadores estudiaron a hombres gais chinos y sus conclusiones deben entenderse dentro de ese contexto social y cultural.

Tampoco evaluaron si los consejos proporcionados por los chatbots eran correctos, si estos sistemas podían sustituir a profesionales sanitarios o psicológicos ni si utilizarlos mejoraba la salud mental o sexual de los participantes.

El objeto del estudio era diferente: comprender los mecanismos psicológicos relacionados con la disposición a compartir información sensible con una inteligencia artificial.

Los autores consideran que los chatbots pueden tener potencial como recurso digital para poblaciones que experimentan estigma, precisamente porque pueden proporcionar un espacio en el que comenzar a expresar determinadas preocupaciones. Pero sus resultados también muestran que la privacidad desempeña un papel relevante en esa relación.

La investigación aporta así una primera fotografía de una situación cada vez más habitual: personas que utilizan sistemas de inteligencia artificial no solo para buscar información, sino también para hablar de asuntos que quizá les resulte difícil plantear en otros espacios. En el caso de los hombres gais estudiados, sentirse cómodo para hablar de cuestiones sensibles parece estar relacionado con un proceso gradual de apertura emocional y con la confianza que tengan en la privacidad de esa conversación.

Fuente principal
Mazhar B, Cao B, Yin Z, Tang W. From stigma to comfort: examining stress and disclosure pathways in gay men’s interactions with AI chatbots. AIDS Care. Publicado online el 8 de junio de 2026. DOI: 10.1080/09540121.2026.2675454.
ES-UNB-2873

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